| Fotografía de Silvia Illescas Ibáñez |
| Fotografía de Silvia Illescas Ibáñez |
No hace falta ir al fin del mundo para sacar una fotografía atractiva a los ojos de los demás. A veces pensamos que si no nos vamos a lugares que estén lejos de nuestra posición habitual nuestras imágenes van a carecer interés, porque no hay nada en ellas que resulte sugerente. Y eso la mayoría de veces es un error.
Cuando vas por primera vez a un sitio desconocido a hacer fotos, lo que haces es amplificar tu capacidad de observación, de ver detalles, de ver el atractivo de las cosas más sencillas. Los resultados que obtenemos pueden ser geniales. Y si eso es así, imaginad lo que podríamos llegar a hacer en un lugar que conocemos como la palma de nuestra mano. Solo hay que echarle ganas y observar. Observar mucho.
El mes pasado salí a pasear una tarde por los alrededores de mi pueblo (Moncada), y estos son algunos de los resultados de aquella "excursión". No son ni mucho menos obras maestras, pero tienen su encanto. Y no tuve que ir muy lejos para hacerlas.
Con esto quiero decir que hasta dentro de nuestra propia casa podemos lograr hacer fotografías interesantes. Y sabremos qué es lo interesante más que en ningún otro lugar, porque conocemos cada rincón.
Y después de esta reflexión, os dejo abierta la ronda de comentarios, a la que os ánimo a participar. ¿Qué os han parecido las fotografías de la entrada? ¿Qué os sugieren? ¿Cuál os gusta más? ¿Y por qué?
¡Es vuestro turno!
¡Un saludo!